29 agosto 2004

Pecados del presente

Anoche encontré veinte minutos para leerme el Amazing 511, o lo que es lo mismo, la tercera parte de la saga Sins Past (Pecados del pasado), con la que irrumpe Mike Deodato Jr. como dibujante de la serie. Joe michael Straczynski sigue en los guiones, con una saga en la que ocurren cosas muy importantes. Dicho lo cual, si no te quieres destripar la trama, mejor que no sigas leyendo, porque vienen GRANDES S P O I L E R S Pues la cosa es como sigue, aunque muchos ya lo sabréis, porque en Marvel no han tenido ningún reparo en enseñar la portada, polémica portada, del 511, donde vemos que Spidey desenmascara a ¿Gwen Stacy? Todo el mundo se preguntó, antes de leer el tebeo, pero después de ver la ilustración, si la Casa de las Ideas por fin se había atrevido a resucitar a su muerto por excelencia. La respuesta es que no, y es lo mínimo que esperaba de un guionista que ha demostrado una gran inteligencia, como es JMS, pero la que está montando tal vez termine por disgustarnos al menos tanto como esa hipotética resurrección. Y es que lo que plantea esta saga es que Gwen, antes de morir, estuvo embarazada y tuvo dos hijos, que ahora son adultos y se ponen como quien no quiere la cosa a perseguir a Peter, porque le culpan de todas sus penas y miserias. Las preguntas surgen de inmediato, ¿Es Peter el padre? ¿Cómo han podido crecer los niños tan deprisa? ¿Cómo es posible que Gwen no mostrara el más mínimo signo de embarazo? El mes pasado, con la irrupción de los gemelos, ya se pusieron a tope los mentideros de internet, bramando contra Straczynski, no por sacarse esta idea de la manga, sino porque no encajaran ni de coña las fechas: Gwen debió morir, en tiempo Marvel, hará unos ocho años. Estirando el chicle, podríamos decir que diez, pero desde luego no los, como poco, dieciséis que tienen estos chavalotes. Parece como si Straczynski hubiera jugado aposta con todos nosotros, porque en la segunda página del Amazing 511, Peter enseguida se apresura a comentar que "aunque ella hubiera tenido niños, serían todavía unos críos". Menos mal, porque con esto de los errores de continuidad puedes admitir algunos, de poca importancia, pero no uno como éste, que te desbarataría toda la cronología arácnida, colocando a Spider-Man con ¿cuarenta años? Pues más o menos. Luego está la cuestión del padre. Peter no es, de eso estamos seguros los que tenemos la convicción de que Peter y Gwen jamás tuvieron sexo. Por suerte, también así lo cree Straczynski, y así lo revela al final del cómic, dejando a Mary jane como la depositaria del secreto. ¿Quién es el padre? Se me ocurren varios, pero fundamentalmente dos: Harry o Norman, y en circunstancias poco agradables para Gwen en ambos casos. En todo caso, preferiría que no hubiera padre. Vamos, ni hijos. Que todo fuera la típica maniobra del villano de turno para sacar de quicio a Peter. Veremos por dónde se desarrolla todo esto, que todavía quedan tres meses de saga y puede dar tantas vueltas que luego todo se quede en agua de borrajas. Espero que Straczynski sea plenamente consciente que juega con juguetes muy delicados, que tocar algo tan intocable como Gwen Stacy, su muerte o lo que le ocurrió antes de morir puede llegar a ser un tremendo error si no se hace con delicadeza absoluta. ¿Qué ocurrirá? La experiencia no me dice cosas buenas. Hemos visto clones intercambiar papel con Peter, Duendes regresar y, en definitiva, grandes fuegos de artificio que llaman mucho la atención, pero que luego nos deja al personaje hecho unos zorros. Tocar el pasado de los personajes, como lo hacía John Byrne en sus peores tiempos, es peligroso. Si no esta roto, no lo rompas, qué diablos. Creo que Straczynski, después de los tres brillantes años que lleva en la casa arácnida, no la va a fastidiar ahora, y sigo confiando en su capacidad de guionista que tiende a dar la vuelta a las cosas, para dejarnos con la boca abierta. Ocurre que además de con la boca abierta, quiero quedarme con buen sabor de boca.