05 noviembre 2004

¿El fin de los Vengadores?

Acabo de terminar de leer el Avengers 503, último del primer volumen después de la renumeración de hace apenas unos meses, y tengo un regusto extraño. La saga, Avengers Dissasemble, tiene buenos momentos, pero el balance en general creo que, me temo, es mediocre. Bendis patina mucho con la continuidad y se nota que no ha leído algunos tebeos, porque maneja mal los datos, y no lo hace intencionadamente, me parece, sino por pura ignorancia de cuáles son. El problema que tiene eso es que la credibilidad se va al garete. Verbigracia: aparecen cinco Ultrones y los Vengadores se cagan las patas abajo... ¡Pero si han luchado contra un millón al mismo tiempo! Y no hace cuatrocientos números precisamente. ¿Y el comentario de Jan sobre Clint en el flashback del último número? Parece que al guionista le está gustando Identity Crisis, pero esto aquí no tiene ningún sentido. No revelaré aquí los detalles fundamentales de la saga, pero todo eso que nos prometieron se ha quedado bastante por el camino. Los últimos cuatro números transcurren en poco menos que tiempo real (deben pasar unas horas desde que empieza todo el bollo) y con un halo de irrealidad muy persistente. Esto es debido a lo que decía antes: Bendis comete errores propio de quien desconoce el terreno que pisa, o lo conoce por encima, que no sé qué es peor. También llama la atención la rapidez con la que ha tirado para adelante con un argumento, como es el que ilustra el título de la saga, que muy bien podría haber dado para un año de buenas historias y aventura epopéyica. Me comentaba el otro día Eduardo de Salazar que da la sensación que Bendis quiere quitarse el muerto de encima -nunca mejor dicho- cuanto antes, y estoy de acuerdo con él. Sólo espero que el nivel mejore en la nueva serie regular, en esos Nuevos Vengadores -inintencionadamente, no puede haber título más ochentero- que tienen tanto morbo, aunque sólo sea por los integrantes del grupo y la interacción que tendrá lugar entre ellos. Pero quizás lo más irritante de Avengers Dissasemble sea su extraordinario parecido con otra saga de infausto recuerdo vengador: La encrucijada. Uno hubiera esperado de Bendis otras vías para poner patas arriba la colección, y no el recurrir a algo que ya hicieron en el pasado, y no mejorándolo precisamente, sino quedándose más o menos en lo mismo en cuanto a argumento. ¿Y los tebeos en sí? Pues haciendo oídos sordos de lo que sabes de los Vengadores, entretenidos como mucho, pero creo que realmente sólo me ha gustado el segundo número de la saga. Menos mal que a estas horas ya andará pensando Kurt Busiek en cómo solucionarlo todo, y salidas no le faltarían. Las muertes de la saga son tan poco emocionantes que ni siquiera hay cadáveres. Toca esperar el regreso de los Héroes Más Poderosos de la Tierra, porque no, esto no es el fin, ni mucho menos. Ni siquiera es algo irreparable. Las aguas, como he dicho muchas veces, siempre vuelven a su cauce, aunque no me creo yo que vaya a ser dentro de un mes. La nueva serie, por lo menos, pinta divertida... y podría haberse llamado perfectamente Defensores Secretos, o algo así. Los Vengadores son otra cosa.