12 marzo 2005

Releyendo Predicador

A lo largo de estos 2 últimos años y gracias al internet he hecho buenos amigos por toda España. Uno de ellos es Koldo, un joven estudiante de “Comunicación Audiovisual” de Barakaldo (hace poco escribimos juntos una noticia para “Bajo la Máscara”). Hacía bastante que le había recomendado “Predicador” (DC/Vértigo), se compró el primer tomo y le gustó tanto que decidí regalarle el segundo para su cumpleaños. Yo ya había leído dos veces entera la serie, pero comentando con él la historia me volvieron a venir ganas de leérmela y lo hice por tercera vez (¿nunca os habéis leído un cómic varias veces?). Como no, me volvió a encantar la historia (me leí los 66 números y los especiales en una semana). Recuerdo que tardé mucho en poder completar la colección, ¡compré la primera saga en un tomo de Zinco porque estaba recomendado en un cómic de Lobo! Muchos años después, y con más dinero en el bolsillo, completé la colección. “Predicador” es, para mi, una de las mejores colecciones que he leído en mi vida. Me gusta porque a parte de ser una historia polémica, porque si se habla de religión tiene que serlo, nos encontramos con un relato interesantísimo con unos personajes extraordinarios. Y es que ahí radica la magia de Predicador, en sus personajes. Puedes coger cualquier personaje de la serie y tendrás una historia interesante. He leído más cosas de Ennis, principalmente Punisher, pero nunca le he visto tan brillante como en Predicador. Grandes dialogos, gran historia… Esa historia que te engancha el principio y cuando piensas que no te puede sorprender más… ¡ZAS! la historia de un giro inesperado y ya vuelves a estar enganchado. Puedes identificarte con los personajes, puedes quererlos, puedes odiarlos… y todo porque Ennis consiguió crear unos personajes perfectamente bien construidos y creíbles (bueno, todo lo creíble que puede ser un vampiro o un hombre con el poder de Dios) para crear su serie más personal. Cuando fui a leer “El Álamo” (última saga de la serie) recuerdo que tuve miedo de que me decepcionara. Pero no fue así, el final me cogió desprevenido (tal y como me había pasado a lo largo de la serie) y me gustó que fuera así. No es de esas sorpresas de “vale, me ha sorprendido pero menudo chasco”, más bien era la satisfacción de ver un final inesperado a la par de brillante para una serie que rompe moldes. Hace un tiempo oí rumores de que habría segunda parte de Predicador, menos mal que no lo hicieron, hubiesen fastidiado uno de los mejores finales de una de las mejores historias que he leído… Para acabar no puedo dejar de recomendar a la gente que no ha leído Predicador que le de una oportunidad, la serie vale la pena, de verdad. Y para los que ya lo han hecho, y recordando una famosa escena, deberíais volver a leerla, “A ello”. ¡Hasta pronto!