06 abril 2005

Cómics que has de leer

Hace unos días hablaba con JM (a él va dedicado este blog), sobre que cómics debería leer o haber leído un fan de Spider-Man. Es difícil decir cuales serían esos “comics imprescindibles”. Hay muchos cómics que merecen esa calificación, sea por su calidad o sea por su importancia. Yo creo que cosas como el “Spider-Man de Stan Lee y Steve Ditko” son lectura obligada, ya no solo para el lector arácnido sino también para los seguidores de Marvel. En ellos podemos encontrar la gran mayoría de los grandes villanos arácnidos: Camaleón, Buitre, Hombre de Arena, Doc Ock, Lagarto, Electo, Kraven, el Duende Verde, Escorpión o Mata-Arañas son algunos de ellos. Por supuesto, si te lees estos números intercalando entre ellos las “Historias jamás contadas de Spider-Man” (tal y como estoy haciendo ahora) disfrutas como un enano. De la época de Romita son de lectura obligada sagas como “Que verde era mi Duende” (¡la primera saga de Romita y que saga!), “La Saga de la tablilla ancestral", la muerte del Capitán Stacy o (la inmensa) "Saga de los drogas". Luego llegó Gerry Conway y con él un golpe de frescura a la serie. Historias como “La muerte de Gwen Stacy” o “La saga del clon” has pasado a los anales de Spider-Man tanto por su importancia como por su calidad (personalmente considero la primera como la mejor historia de Spider-Man jamás narrada). Y con la saga del clon se llega al Amazing Spider-Man #150, y con él se cierra la que posiblemente sea la edad de oro de Spider-Man (si es que no acabó antes con el Amazing Spider-Man #122, muerte del Duende Verde). A lo largo de los años se han dado otras sagas que hay que leer sin falta, “La saga de Carroña” o el retorno del asesino del Tío Ben (recientemente publicada por Panini), por ejemplo. Entonces llegaron Romita Jr. y Stern, y con ellos el Duende e historias increíbles como el duelo contra el Juggernauth. Ya más cerca del número 300, son de imprescindible lectura el número de la Boda y (la grande e increíble) “Última Cacería de Kraven”. Por supuesto, la primera aparición de Veneno es importantísima, primero, por la vinculación del simbionte al personaje y, segundo, porque representó el primer gran trabajo de McFarlane, uno de los autores más importantes de la historia del trepamuros (consiguió relanzar su imagen y ganarse al gran público). Más contemporáneamente valen mucho la pena “El Legado del mal”, el número 4 de Marvels, la saga de “Revelaciones” o toda la época de JMS. Pese a no ser tan buena, se debería leer la polémica “Saga de Ben Reilly” por la gran importancia que tuvo en muchos de los personajes de la serie. Aún así creo que cada uno tendrá sus “Cómics imprescindibles”. Así que ya sabéis, ¿Cuáles son los vuestros? ¡Que leáis muchos cómics! “A ello