08 mayo 2005

Merchandising

Merchandising. Aquellos objetos relacionados con el cómic que tanto gustan a los aficionados. Muñecos, bustos, estatuas, bolígrafos, pósteres y un largo etcétera son algunos de los objetos que hacen las delicias de los lectores. ¿Quién no ansía tener un busto de su personaje favorito? Yo tengo algunos objetos en mi habitación: pósteres en las paredes, unos muñecos de Spider-Man y el Duende Verde, de la película, colgando del techo (con sedal y alcayatas), y otros muñecos de Spider-Man (Ben Reilly), Venom, Ock, la Gata Negra y la Araña Escarlata encima de a estantería. Solo me falta colocar el Duende Verde y Spider-Man de Marvel Select, los que reproducen la portada del Amazing Spider-Man #39, colgando del techo. La verdad es que si no tengo más cosas es por espacio y por dinero. Hay ciertos bustos o estatuas que son una auténtica pasada. Personalmente estoy “enamorado” de dos objetos en concreto. Uno es una estatua que reproduce a Spider-Man saliendo de la tumba (escena archiconocida de “La Última Cacería de Kraven”), os prometo que es alucinante. La tienen en una tienda que visito cada viernes y siempre babeo al verla. Pero claro, cuesta más de 200 euros y no me lo puedo permitir. El otro objeto, que aún es más caro, es un sujeta libros que reproduce la muerte de Gwen Stacy… este no lo he visto en directo pero no hace falta, increíble también. Hay cosas más baratas que valen mucho la pena, como los Marvel Select por ejemplo, prácticamente todos están muy bien conseguidos. Después está el tema camisetas. Yo tengo cuatro: una con el logo de Venom, una roja con unos ojos grandes, otra con un dibujo de McFarlane y la última con uno de Bagley. Pronto me compraré una con una Gata Negra de los Dodson. La gente te mira raro cuando vas con estas camisetas, destacan un poco, pero no me importa, me gustan a mi y punto. Como ya he dicho, la única pega del merchandising es su precio, si por mi fuera me lo compraba todo. Es que hay cosas tan chulas… ¡Que leáis muchos cómics! “A ello”.