18 junio 2005

Carta a Peter

Hola Peter, ¿o debería decir Spiderman? Es igual, Peter Parker es Spiderman y Spiderman es Peter Parker, con todo lo que ello conlleva: responsabilidad, deber y poder. Hace mucho que nos conocemos. ¿Recuerdas al principio? Te marginaban (aún recuerdo como dolían aquellas palabras). Entonces te picó la araña (todavía me quema la mano). Aún me emociono cuando recuerdo como descubriste tus poderes. Todos saltamos al ver llegar aquel coche, pero solo tú quedaste pegado a la pared dejándonos a todos con la boca abierta. Te pegabas a las paredes, tenías fuerza, agilidad y reflejos sobrehumanos, un fabuloso sentido arácnido y unas asombrosas telarañas fabricadas con tu envidiable inteligencia. Supongo que por eso nos gustas tanto. Eres como una persona normal, como nosotros. Casi creía que, al girarme en clase, ibas a estar ahí, mirándome detrás de tus grandes gafas. Tenías problemas de dinero, problemas con las chicas… pero eras mejor que nosotros, tenías poderes y los utilizabas desinteresadamente para ayudar a la gente. Pero no todo es tan bonito, ¿verdad? Nadie te culpa por la muerte de Tío Ben (debí parar al ladrón), un momento de soberbia lo tiene cualquiera, pero tú pagaste un precio indescriptiblemente alto. Todavía no me creo que el mismo ladrón que dejaste escapar matara a Ben (Un gran poder conlleva una gran responsabilidad). Desde entonces has vivido decenas de grandes aventuras. Cuando conociste al Duende Verde no esperábamos que fuera a ser un enemigo tan importante. Pero la vida da muchas vueltas. Que se lo digan a Tía May, ¿no? Un día le donaste sangre para una transfusión y, poco después, ibas como loco buscando el ISO-36 para salvarle la vida de tu sangre radioactiva. Toneladas de restos de la base del Doctor Octopus no iban a impedir que le salvaras la vida (todavía me duelen los tobillos de levantar aquel peso). Poco después te hiciste amigo de dos personas que marcarían tu vida. Harry y Gwen eran buena gente (Dios, como los echo de menos). Escalofríos. Eso sentí cuando vi a Norman quitarse la máscara del Duende Verde, era el padre de tu amigo de universidad, no le podías hacer daño. Estaba loco, pero entonces no podias llegar a imaginar cuanto. Por un tiempo volvió a estar cuerdo (ojalá no lo hubiese dejado de estar). Mientras, tuviste tiempo de conocer a la mujer más importante de tu vida: Mary Jane (te quiero, te quiero), aquel día nos toco a todos la lotería. Un nuevo villano apareció poco después: Kingpin, un rival temible. Pero, con el tiempo, se convirtió en el rival del cuernecitos (pobre Matt, lo que te ha hecho sufrir). Quizás lo mejor de aquellos días fue conseguir el amor de Gwen (la dulce y bella Gwen), que grande fue vuestro amor. Gwen era la chica que todos nosotros desearíamos. Y su padre George, todos sentimos sustituía a tu Tío Ben (si hubiera parado al ladrón). Lastima que muriera (maldita pelea con el Dr.Octopus), él sabia que eras Spiderman y nunca lo dijo, era un gran hombre, en sus últimos suspiros te pidió que cuidaras de Gwen (lo siento muchísimo, pero no pude hacerlo George). Cuando Gwen se fue a Inglaterra, todos sufrimos contigo (si se hubiese quedado allí quizá aún estaría viva). Pero vuestro amor hizo que volviera, todos nos alegramos, no sabíamos que la maldición de los Stacy acabaría con ella (te odio Norman, te odio). Se nos encogió el corazón cuando Harry empezó a tomar drogas, volvió el Duende Verde pero como siempre le venciste (ojalá jamás hubiera vuelto). Harry nunca volvió a ser el mismo, pero nosotros lo recordaremos como tú lo haces: como el chico que compartió piso contigo, como el chico que iba contigo y tus amigos al Coffe Bean y estabais riendo toda la tarde,… lo recordaremos como tu MEJOR amigo. (Harry, estés donde estés… te echo de menos). Fueron tiempos difíciles, te salieron 4 brazos más en un intento despesperado de quitarte los poderes (aún los siento en los costados). No te culpamos por querer quitártelos, sabemos que la presión a veces es excesiva, pero por suerte recuperaste la apariencia normal y tus deberes como héroe (Un gran poder conlleva una gran responsabilidad). Pero el peor de tus, y nuestros, días fue el día que murió Gwen. Nadie lo esperaba ni deseaba, pero murió como en el mundo real, cuando nadie lo podía imaginar. Cuando el Duende Verde la tiró del puente, todos caímos un poco con ella, cuando murió todos notamos un vacío en nuestro corazón (Gwen te añoro más que a nadie, te quiero, ¿Por qué tuviste que morir?). A partir de entonces nada volvió a ser igual. Apareció el Chacal, tú no lo sabias pero era Miles Warren, tu profesor de ciencias que, loco de amor por Gwen, había creado un clon tuyo y otro de Gwen (¿cuanto más tenia que sufrir?). Finalmente el clon de Gwen se fue ya que, pese a que lo intentara, no era ELLA. Por suerte, aquellos días tenías a MJ (¿que hubiese hecho yo sin ella?). La maravillosa e incomparable MJ, poco a poco, y sin haberlo planeado, os enamorasteis y cuando le pediste que se casara contigo te dijo que no, no estaba preparada (como dolieron sus palabras). Entonces volvieron los días difíciles. Apareció el Duende (perdón por el error Ned) para recordarte a Norman Osborn y para torturarte la existencia. Pero lo más importante de aquella epoca fue tu viaje al planeta del Todopoderoso. Allí encontraste un traje que parecía mágico. Pero no era así, era un simbionte (aún lo noto reptando por mi cuerpo). Suerte que conseguiste expulsarlo. Sino, te hubiese consumido (si no lo hubiese traído a la tierra no existirían ni Veneno ni Matanza, mi culpa, otra vez). La Gata Negra irrumpió en tu vida y te robó el corazón. Era sensual y podía seguir tu estilo de vida, llegamos a pensar que te quedarías con ella (pero ella quería a Spider-Man, no al hombre bajo la máscara). Pero no pudo ser, rompisteis (aún así la sigo apreciando, por muy resentida que esté). La muerte de Ned Leeds nos perturbó a todos, pero poco después MJ te dio el sí más esperado (no podía tener esposa mejor). Todos estuvimos en tu boda y celebramos tan grato acontecimiento (sí, quiero, mil veces, la mejor decisión de mi vida). Sin tiempo para recuperarnos, vivimos un hecho traumático. Kraven te enterró vivo (Dios, aun tengo tierra entre las uñas). Solo pensar que podias estar muerto nos oprimió el corazón, pero no podias estarlo, no tú, no el héroe. Todos escarbamos contigo (dos semanas, maldito Kraven, me robaste dos semanas). Aun así ,no lo hubieses hecho sin la ayuda de tu amor por MJ (la quiero, la quiero). Acabado este suceso te las tuviste que ver con Veneno. ¿Como ibas a vencer a alguien con tus mismos poderes pero mas fuerte y que no hacia saltar tu sentido arácnido? Pues con VALOR. Y es que, amigo arácnido, de eso te sobra (Veneno, mi culpa). Los años pasaron, tú creciste y nosotros lo hicimos contigo. Y como si no hubieras sufrido bastante, la mala suerte se volvió a cebar contigo. Harry había muerto y con él otra pequeña parte de nosotros (Harry, te quiero, ¿Por qué tuviste que seguir el legado de tu padre?). Pero como los males nunca vienen solos, volvió un terrible enemigo: el Chacal (el maldito Chacal). Y con él, tu clon y el de Gwen. Una gran alegría nos embriagó cuando supimos que ibas a ser padre, todos íbamos a serlo. Pero, a veces, cuando una vida viene otra se va. Perdiste a Tía May y todos se nos rompió el corazón (y todo recto hasta el mañana…). Pese a que te costó, labraste una gran amistad con Ben, tu clon (Ben, mi hermano). Pero cuando empezaste a quererle volvió el Duende Verde para arrebatártelo, a él y a tu hijo nonato (te odio Norman). Y como a maldad de Osborn no tiene límites, te mostró otra vez a tu tía viva, delante de ti (May, te quiero más que mi propia vida), para demostrarte el daño que podía hacerte (te odio con toda mi alma Norman). Quisiste dejar de ser Spider-Man por Mary Jane y Tía May, pero no pudiste (Un gran poder conlleva una gran responsabilidad). Después de su aparente muerte, Mary Jane te dejó, todos nos apenamos, no podíais estar separados (quiero muchísimo a esa mujer). Luego esta Ezekiel, pensabas que era tu aliado, pero solo te estaba utilizando (pese a ello, me salvo la vida, gracias Ezekiel). Pero como no todo puede salir mal, en los últimos meses has vivido dos buenas experiencias. Tía May ha descubierto que eres Spider-Man y con ello has ganado una gran aliada (Dios bendiga a esta mujer, gracias por cuidar siempre de mi May). Te costó mucho confesárselo, pero ella demostró una fortaleza sin igual (es una de las personas más fuertes que conozco). Por otra parte recuperaste a Mary Jane, cosa que nunca dudamos (no puedo vivir si MJ, la amo con todo mi corazón). Para acabar, querría decirte que hemos vivido muchos años a tu lado y que siempre estaremos allí para apoyarte. Te queremos mucho, cuídate.