14 junio 2005

¿El mejor tebeo del año?

Mientras todo el mundo andaba en el salón, yo me escapaba de fin de semana tranquilo y familiar, no sin antes dejarme caer por la tienda para cargar con algunas de las novedades, y así alegrarme el fin de semana. Obviamente, el mayor morbo consistía en ver la edición de DC de Planeta. Espectacular, como era de esperar, aunque no es lo mismo saber lo que saldrá que verlo con tus ojos, fijarte en los precios y pellizcarte, pensando que estás soñando. Me llevo un Batman Año Uno para regalar, el Batman: Galería de villanos (muy recomendable) para disfrutar, y el Superman: Identidad Secreta por ansiedad, porque era lo que más me apetecía de todo lo que había por allí. La idea era dejar en el pueblo parte del material, por aquello de guardar los tebeos que no tenga necesidad de releer... Pero me volví a traer todo para casa. Especialmente Superman: Identidad Secreta. No lo compré en tomitos, que era una pasta, y me esperé cuando salió el recopilatorio, probablemente por su condición de elseworlds, y porque suponía que algún día saldría en castellano... y ese día ha llegado antes de lo esperado. Creo que Kurt Busiek tiene tres tipos de tebeos: las obras maestras, las entretenidas, y las plomizas. En la primera categoría, entraba Marvels, Wizard's Tale y casi todo Astro City; en la segunda, sus Vengadores, sus Thunderbolts o sus Spider-Man. Y en la tercera, casi todo lo que hace de un tiempo a esta parte, pero con mención especial para ese inmenso truño que es, que fue, Power Company. Menos mal que Superman: Identidad Secreta se posiciona en la primera categoría. Vuelve el Busiek que nos maravilló en Marvels con su acercamiento humano a los superhéroes, pero me atrevo a decir que es un Busiek más maduro, consiciente tal vez de su propio envejecimiento, rebosante de amor a su familia, porque en Identidad Secreta hay mucho de canto a los lazos que nos atan a los demás, y también la manera en la que se tienden esos lazos, pero también al tiempo pasado y asumido, al héroe que todos llevamos dentro y al chico que quería ser Superman... a través del que NO quería serlo, de un chaval que por una broma acaba llamándose como Clark Kent sin tener nada que ver con el personaje de ficción... hasta que empieza a volar. Por lo que dice el autor, todo empezó con el Superboy de Tierra Prima... ese que se supone que vivía en un mundo similar al nuestro, y que acabó siendo esta historia, dejando de lado los frikismos y la obsesión por los personajes cutres y olvidados que ha terminado por lastrar más de un trabajo de Busiek. Haciendo, en definitiva, al protagonista un personaje suyo, cuando no su alter ego, el Superman que hubiera sido él, o el que hubieramos sido nosotros, porque aquí la identificación lector/guionista/protagonista es casi inmediata. Sufres, te alegras y te sorprendes con él. No vas por delante ni por detrás de Clark, sino a su lado. ¿E Immonen? Este es su mejor trabajo, sin discusión. Increíble, humano, a la altura de un Alex Ross sin necesidad de pintar, capaz de capturar expresividades, y sensaciones, y sentimientos. Y mucha, mucha maravilla. Este año he leído grandes cosas. En Marvel he disfrutado a lo bestia con Millar y su Spider-Man y su Lobezno; con JMS y su Amazing, con Waid y Wieringo y sus 4 Efe, con Nuevos y Jóvenes Vengadores, con Hulka y con el nuevo-viejo Hulk de Peter David. DC trajo su identity crisis, y su Green Lantern Rebirth... Y piqué algo de cómic europeo, con ese Señor Jean que sigue siendo soberbio.... Pero no ha habido nada a la altura de este Superman: Identidad Secreta. Es el mejor tebeo del año, de largo. Tal vez el mejor tebeos americano desde, je, desde Marvels. Y puede que Busiek ya no sea tan hot, y puede que ya no le sigamos como en sus mejores tiempos, pero lo ha vuelto a hacer, me ha vuelto a atrapar, a emocionar y a conquistar. ¿Sólo un elseworlds? Bueno, Dark Knight también lo era.