24 octubre 2005

Serenity, o el mayor error cometido por Marvel

Ayer vi Serenity, y salí rabiando. Rabiando porque toda la comunidad friki estuvo rogando, suplicando a Marvel Studios que fuera Joss Whedon quien se ocupara de X-Men 3. Rabiando porque el mismo Joss Whedon parecía más que dispuesto a afrontar el reto. Rabiando porque Marvel pasó de todo y de todos y se fue a por el director de Hora Punta y Hora Punta 2. Serenity descubre para el cine lo que ya sabíamos los seguidores de Buffy y Angel: que Joss Whedon el el mejor contador de historias de la última parte del siglo XX. Es divertida, compleja, increíblemente densa (da la sensación que esto era el argumento de una temporada completa), con personajes bien construidos, con personalidad propia y enraizados en la mejor tradición del cine de aventuras, y no sólo el cine. Hay algo de Indiana Jones y de Lobezno en el capitán de la Serenity, pero sobre todo hay un personaje impagablemente bien hecho, y así puede seguirse adelante con todos los demás. Se nota que Whedon ha leído muchos tebeos y ha visto mucho cine, y lo ha deglutido lo mejor posible. Hay algo de Star Wars en Serenity, sólo que es mil veces mejor que cinco de las seis películas de Star Wars. Hay algo también de Western, de Mad Max. Y aunque el estilo y los diálogos ingeniosos están ahí (todavía me estoy muriendo de envidia con el diálogo de los siete pecados capitales. Daría un riñón por escribir así), esto no es Buffy, ni Angel. Es original cien por cien. Serenity es la luz que nos dice que, si en la televisión de hoy no hay lugar para series inteligentes fuera de HBO, el cine bien puede ser el refugio de un maestro que todavía tiene que darnos sus mejores frutos. Otro día comento algo de Wallace y Gromit, la maldición de las verduras, o cómo los Aardman se curran la única peli de animación capaz de colocarse, por derecho propio, al lado de las producciones de Pixar.