29 octubre 2005

Yo duermo con la gata negra

Esta preciosa minina que veis es mi gata. Por su aspecto, seguro que enseguida habréis pensado que su nombre es Felicia, ¿verdad? Pues no. Aunque ese es un nombre precioso - ya lo creo- para una gatita, se llama Aretha, fruto de la admiración que sentimos por la Reina del Soul. Quienes tengáis un animal en casa, seréis testigos de las alegrías, anécdotas y buenos ratos que traen a nuestras vidas. Peter Parker en edad adulta nunca ha tenido una mascota propia, que seguro hubiera ofrecido argumentos para unas cuantas situaciones divertidas(recordad a Barker, el perro de Caryn, la vecina de enfrente). Este es un hecho que siempre me ha extrañado, los guionistas introducían en la serie a personajes secundarios que iban y venían, que trataban de implicar en mayor o menor medida con Pete para darle más solidez a su vida privada y sin embargo, después de tanto tiempo viviendo solo, nunca se ha planteado tener un camarada que, seguramente, ocultar a su casero. No se trata de tener un colega de corredurías superheroicas como Krypto, nada más lejos, si no un compañero fiel que le espere al llegar a casa. Y el que más juego puede dar es, sin duda, un gato. Los gatos no necesitan tanto mantenimiento ni atenciones como un perro, algo que Spiderman no se puede permitir, son más independientes pero a la vez son muy melosos y siempre acaban llevándote por donde ellos quieren. Curiosamente parece que Howard Mackie, en sus últimos coletazos en Spiderman, trató de introducir un gato feo y apestoso(va mucho con el bueno de Peter) en la strip. El Amazing Vol.2 #27 es toda una presentación en sociedad de esta mascota, un número delirante (y no lo toméis como un piropo) en el que unos matones contratados por IMA perseguían al micifuz porque según ellos era una bomba genética ambulante, y que termina con el felino entrando en el piso que compartía con Randy Robertson. Pero por desgracia, al igual que con la identidad de FACHADA(que no olvidemos, mató a Lance Bannon), nunca más se supo.