01 noviembre 2005

Eres un falso

Se dice que a Matt Groening, creador de Los Simpson, le encanta coleccionar merchandising falso, especialmente mexicano, de sus personajes. En el caso de Spiderman, y pese a que el merchandising auténtico es la mayoría de las veces bastante espectacular, yo también me siento más atraído por el adulterado, aunque no llego a coleccionar nada. Todos os habréis encontrado alguna vez con algún producto que lleve la impronta arácnida pero que a la vez os resulte algo extraño. Tras un segundo vistazo, descubrís enseguida que se trata de una falsificación. Hay ocasiones en que apenas se distingue, otras veces la calidad de la reproducción o de los materiales hacen inequívoco su oscuro origen. El ejemplo que os traigo es de los más flagrantes en cuanto a fraude. Se trata de un muñeco que mi amigo Mikelone recibió como regalo de su padre. El hombre, cuando se lo entregó, estaba convencido de que le obsequiaba con un presente de lo más genial(¡y para mí lo es!), con una figura como esas que salen en los tebeos que incomprensiblemente sigue leyendo. Sospechamos que fue adquirido en un Todo a Cien de Valencia. En las imágenes lo podéis ver junto a uno auténtico, no hace falta decir cuál es cada uno. El falso, pese a como aparece, no es capaz de mantenerse en bipedestación de manera autónoma, se encuentra apoyado contra el fondo. Su rostro no está cubierto con una máscara: toda la cabeza es, sencillamente, la máscara. Podéis observar como está pintada sobre la cara y el pelo de plástico; el dibujo de las redes parece hecho a mano alzada, estamos ni más, ni menos, ante una figura artesanal. Y, finalmente, los puntos de articulación son su fuerte, llegando a adoptar una típica pose arácnida preparado para la acción. ¿Se puede pedir más? Para mí, este es insuperable...