27 enero 2006

Todos tenemos un pasado: El caso Dan Slott

Cada cierto tiempo aparece un nombre absolutamente desconocido que se revela como un genio. Lo que ocurre es que los genios no salen por generación espontánea, sino que requieren cierto "horneamiento". Recuerdo lo que ocurrió cuando apareció Marvels: nadie recordaba nada de Kurt Busiek, que se convirtió de la noche a la mañana en el hot writer del momento (vamos, ni Bendis ahora). Luego, te pones a rebuscar en tebeos antiguos y das con unos cuantos cómics de lo más patateros. Fill-Ins de Spider-Man, alguna miniserie horrible... ¿Este es el mismo Busiek? Y entonces te acuerdas que sí, que Busiek era un tipo de segunda, no demasiado brillante... Que de la noche a la mañana eclosiona y se convierte en un pedazo de guionista. Con Dan Slott ha ocurrido algo similar. Andamos, y con razón, tan flipados con su Hulka, con su Spider-Man & Antorcha Humana, con sus Batman, su GLA, que pensamos que el hombre es un recién llegado, un Allan Heinberg como otro cualquiera. Pues no, chicos. Alguien se acordó, creo que en ADLO!, de su miniserie protagonizada por el Doc Samson. Y yo, estos días, rebuscando en tebeos antiguos, en los Annuals de X-Men, por ejemplo, me encuentro este pataterísimo complemento. Era la época en la que los Annuals eran sosos y aburridos. 25 páginas de historia principal, más o menos como cualquier tebeo mensual, y un montón de complementos chorras. Pues bien, en mi memoria persistía una historia increíblemente cursi, con un clon de Jim Lee dibujando, en la que Júbilo repasaba con Lobezno los peores enemigos de La Patrulla-X... y el número 1 era "el odio, el miedo a los mutantes". Recuerdo que al leerlo me pareció sencillote, fácil y lamentable. Pues bien, entonces no me quedé con el nombre del guionista... ¿y se trata de...? ¡Efectivamente! Dan Slott. Vamos con otro: el segundo volumen de What If presenta algunas historias interesantes, sobre todo hacia el final, pero también oculta unas cuantas aberraciones noventeras. Ésta no estaba mal, por ejemplo, partiendo de una anécdota ocurrida en las páginas de Iron Man. Estoy seguro que acabaré encontrando más cosillas de Slott perdidas por esta serie, donde, por cierto, Kurt Busiek también dejó huella. Para los arácnidos tenemos otro ejemplo de los de agárrate y no te menees: la miniserie Venom: Sinner Takes All. ¿recordáis que las miniseries de Veneno publicadas en los noventa íban de lo horrible a lo espantoso? Verbigracia. Lo dicho: que nadie nace aprendido y que los genios no crecen en los árboles... Crecen en los tebeos. Y algunos crecen tan bien como el amigo Slott. No descartemos, por tanto, que un día de estos nos llegue Reginald Hudlin o Chuck Austen con alguna obra maestra. Soñar no cuesta nada, ¿verdad?